una semana en Estambul, abril 2010


Aprovechando que este año tenemos unos días en Semana Santa, elegimos Estambul para pasar allí unos días. Esta ciudad siempre ha ocupado uno los primeros puestos en nuestra lista particular de lugares a visitar. Estambul, con sus cerca de 10 millones de habitantes, es la ciudad más grande de Turquía y también una de las más grandes de Europa. Situada entre dos continentes, durante el transcurso de la historia ha sido denominada Bizancio y también Constantinopla. Estambul es occidente y oriente, caótica y serena, el pasado y lo nuevo. La ciudad de las iglesias, sinagogas  y mezquitas. La ciudad del Bósforo, el Cuerno de Oro y el Mar de Mármara. La ciudad de la Santa Sofía, de la Mezquita Azul y Suleymaniye. Todo eso es Estambul, y nosotros tenemos cinco días por delante para descubrirla….

Empezaré este relato comentando que si se viaja a Estambul fuera de fechas como Semana Santa, siempre saldrá algo más económico. No obstante, a nosotros el billete no nos salió mal del todo (220 € i/v), vuelo directo de Turquish Airlines desde Barcelona. Hay varias compañías que también sacan buenos precios haciendo escala en alguna capital europea, pero lo bueno de Turquish o por ejemplo Iberia, es que el vuelo es directo. Este viaje lo planeamos con Vicky y Rodri, por lo que el buen rollete y las risas están garantizadas. Por temas de ajustes de días de vacaciones de cada uno y demás, ellos vuelan a Estambul un par de días antes que nosotros.

martes 30/03/2010: LLEGADA A ESTAMBUL CON RECIBIMIENTO INCLUIDO, ASÍ DA GUSTO

 A las 11:00 h. del día 30 cogemos el talgo que nos llevará de Castellón a Barcelona. Si se quiere sacar un billete de tren a un precio realmente bueno hay que estar muy atento a las tarifas “estrella” que Renfe viene colgando en su web. Una vez en la estación de Sants, otro tren de cercanías nos llevará hasta el aeropuerto de El Prat. La estación del aeropuerto está situada en la terminal 2, por lo que si lo que se desea es llegar a la terminal 1, como es nuestro caso, habrá que coger el shuttle bus que hay en la misma estación. Hacía unos años que no cogíamos un vuelo en Barcelona y nos quedados gratamente sorprendidos por la nueva terminal. Es muy moderna y la verdad que muy bonita. A la hora prevista despega nuestro vuelo de Turquish Airlines con destino a Estambul. Es la primera vez que volamos con esta compañía, y nuestra valoración es positiva. Tripulación amistosa, avión moderno y comida incluída, que para un vuelo de menos de 4 horas, no está nada mal.

A las 21:50 h. aterrizamos en el aeropuerto de Estambul, donde nos están esperando Vicky y Rodri, por lo que esta vez jugamos con ventaja, ya que ellos seguro que ya saben la forma más rápida y barata de llegar a Estambul. Ésta resulta ser el metro, que en combinación con el tranvía, en poco más de 45 minutos te deja en el centro de la ciudad. Una vez pasado el control del pasaporte y recogido el equipaje, sin salir del aeropuerto, a la derecha de la terminal, bajando unas escaleras, está la estación de metro. La otra forma de llegar a Estambul es el taxi. Por unos 20 ó 25 euros se puede conseguir el trayecto, pero hay que regatear. Antes de salir del aeropuerto es conveniente cambiar algo de dinero para poder pagar el medio de transporte que eligamos para llegar hasta la ciudad. (cambio actual 1 € = 2,02 TL). En la ciudad encontraremos multitud de oficinas de cambio de divisas donde conseguiremos un cambio algo superior al del aeropuerto.

Una cuestión importante a tener en cuenta por el viajero que se dispone a visitar Estambul y que tiene pensado moverse por la ciudad en transporte público, es el sistema de pago de los mismos. En todas las estaciones de metro, autobús, tranvía, barco, etc… hay unos cajeros muy sencillos de utilizar en los que se pueden comprar una fichas rojas llamadas “jetones”. Éstas cuestan 1,50 TL y valen para un viaje en cualquiera de los transportes públicos de la ciudad. Cogemos el metro con dirección a Aksarai y nos bajamos en la parada de Zeytinburnu. Allí, nada más salir del metro cogemos el tranvía (línea T1) que va a Kabatas y nos bajamos en la parada de Gulhane, la más cercana a nuestro hotel.

Plano transporte urbano Estambul (pinchar para agrandar)

Estambul se divide en varias zonas: la Ciudad Antigua o Sultanhammet, Beyoglu, que es la zona más moderna y Uskudar, situada en la parte asiática. Nosotros decidimos dormir en Sultanhammet, que es donde se concentran casi todos los lugares de visita imprescindible. Hemos reservado a través de Booking en el hotel Raymond (65 € habitación doble con desayuno). Es bastante coqueto y se acaba de inaugurar, por lo que el precio supongo que en breve subirá. Las habitaciones son muy acogedoras aunque algo pequeñas, el personal es majo y el desayuno buffet genial. Pero sobre todo destacaría su situación, y es que está a un paso de Santa Sofía, Mezquita Azul, Gran Bazar, Palacio de Topkapi….

Hacemos el check-in, dejamos las cosas en la habitación y nos vamos a cenar, que son más de las 23:00 h. y en el barrio de Sultanhammet a esas horas no es fácil encontrar cosas abiertas. Lo hacemos en un garito de dos pisos de la calle Hamidiye. Es nuestra primera comida en Turquía y supone el descubrimiento entre otras delicias del Mercimek de lentejas, una sopa de lentejas aderezada con menta y limón. Sin duda es mi descubrimiento gastronómico del viaje.

miércoles 31/03/10: PRIMER ASALTO A LA CIUDAD: MAÑANA EN SULTANHAMMET Y NOCHE EN TAKSIM

Desayunamos en el hotel y una vez armados con mapas, guías y demás apuntes nos disponemos a asaltar la ciudad. La primera visita que realizamos es a la Hagia Sofía. Esta iglesia, después mezquita y hoy museo es una de las obras más sublimes del arte bizantino. Está abierta de 9 a 17 h. y la entrada cuesta 20 TL. Al salir de Santa Sofía sólo hay que cruzar un parque para llegar hasta la Mezquita Azul. En este parque conocemos a un simpático personaje, Mustafá, un auténtico “bussinesman” que enseguida nos conquista con su buen rollete y una animada conversación en un perfecto castellano. Nos disponíamos a visitar la Mezquita Azul, pero Mustafá nos propone pasar un rato con él y un amigo suyo armenio tomándonos un te mientras fumamos una shisha. Lo hacemos en un café muy acogedor cercano a la Mezquita y pasamos un buen rato en el que nos habla sobre la vida en Estambul y nos recomienda sitios que visitar y la forma de llegar a ellos ahorrándonos unas liras. La verdad es que resulta ser un buen tio y le prometemos que al día siguiente iremos a cenar a su restaurante de pescado de Kumpaki.

Después de este descanso, Mustafá nos lleva a la azotea del hotel de su tío, el Seven Hills, desde donde las vistas de la Hagia Sofía y de la Mezquita Azul son la leche. Desde la azotea incluso se puede contemplar el patio interior del hotel Four Seasons, antigua prisión en la que se rodó la famosa película, “El Expreso de Medianoche”. Tras hacer un montón de fotos nuestro nuevo amigo nos invita a visitar su pequeño imperio: El Rincón de Fhemi, una tienda de alfombras situada muy cerca de Las Cisternas de la Basílica, en la calle Yerebatan. Tras despedirnos de Mustafá nos vamos a comer a un típico garito turco situado en la calle Uzuncarsi, muy cerca del Bazar de las Especias. Se trata de un sitio muy austero, pero donde probamos la “pide”, pizza turca que resulta estar buenísima. También bebemos “Ayran”, un yogurth que los turcos beben a todas horas. El tema es que pedimos 5 “pides” y las bebidas, y la cuenta sale por 22 TL, vamos, que resulta ser bastante económico. Después de parar en una pastelería donde nos ponemos morados de te y delicias turcas, nos vamos a visitar Las Cisternas de la Basílica (entrada 10 TL). Abre de 9 a 17:30 h. y la verdad es que entramos por los pelos.

Las Cisternas se construyeron en el año 532, durante la etapa Bizantina de Estambul. Su objeto era evitar la vulnerabilidad que significaba para la ciudad que durante un asedio la población se quedara sin agua potable. Para los amantes del cine, y como dato anecdótico, recordaré, que en estas Cisternas se rodó una escena de la película de James Bond “Desde Rusia con Amor”. El sitio es espectacular, con las columnas romanas, el agua y una luz difusa. Sólo falta que de algún rincón salga Indiana Jones o Lara Croft, jejeje.

Desde allí nos vamos a la cercana Mezquita Azul (entrada gratuita), donde nos sentamos un rato en el suelo a relajarnos mientras disfrutamos de esta maravillosa obra decorada interiormente con azulejos azules (de ahí el nombre) traidos de Izmir. Valle y yo habíamos visitado la réplica en hay de esta mezquita en El Cairo, pero doy fe de que no tiene nada que ver con la original. Esta noche queremos ir a la zona de Taksim, en Beyoglu, que es la parte más moderna de Estambul, nada diferente a cualquier gran ciudad europea.

Para llegar allí desde el barrio de Sultanhammet cogemos el tranvía (línea T1) en la parada más próxima a nuestro hotel, la de “Gulhane”. Cruzamos en tranvía el puente de Gálata y nos bajamos en la parada de “Karakoy”. Después de salir de esta parada hay que subir hasta un poco más arriba de la Torre Gálata, donde empieza Istiklal Caddesi, una larguísima calle peatonal repleta de cafés, restaurantes y tiendas de ropa de todas las franquicias internacionales. Esta calle acaba en la plaza Taksim. Desde la parada de “Karakoy” hasta Istiklal Caddesi se puede subir andando por unas empinadas cuestas o en metro. Este ferrocarril subterráneo fue construido por los franceses en 1875 y remonta el desnivel de 500 metros que existe entre ambos puntos. Esta especie de tren cremallera es conocido como “Túnel” y se coge en la estación del mismo nombre que está situada enfrente de la parada del tranvía de “Karakoy”. Para llegar a ella hay que hacerlo por el paso subterráneo, el cual está muy bien indicado. El tren que sube hasta Istklal Caddesi cuesta 1 Jeton, pero éste es de sólo 1 TL.

Una vez en Istiklal Caddesi nos tomamos una cervecita en un local muy animado, mientras vemos el ajetreo de gente subiendo y bajando a la vez que pasa el antiguo tranvía recorriendo la calle. Elegimos para cenar uno de los locales de la cadena “Piknik” situado en la misma Istiklal Caddesi, y que son unos buffets de comida típica turca en el que pasas con la bandeja y vas pidiendo lo que te apetece. La comida resulta estar muy buena y sale bien de precio. Después de cenar nos tomamos un te y fumamos una shisha en un local de los muchos que hay en las calles perpendiculares a Istiklal Caddesi. De allí, y como no hace mala noche, nos vamos andando hasta el hotel, dando un laaaaaaargo paseo. Cruzar el puente Gálata de noche con todas las mezquitas de Sultanhammet de fondo no tiene precio.

jueves 01/04/2010: UN DÍA QUE NUNCA OLVIDAREMOS: PRIMERO HAMMAM, LUEGO DERVICHES, ESO ES INMERSIÓN TOTAL

Para hoy hemos reservado la visita al Palacio de Topkapi. Después queremos hacer la primera incursión en el Gran Bazar y antes de ir a cenar al restaurante de Mustafá nos gustaría tomar un auténtico baño turco en un hamam que nos había recomendado nuestro nuevo amigo. Así que bajamos a desayunar al buffet del hotel con la intención de coger fuerzas para el largo día que tenemos por delante. El Palacio de Topkapi fue construido bajo el mandato del Sultán Mehmed II en el año 1459. Está formado por numerosos edificios construidos juntos y rodeados por cuatro patios. Entre todos ellos destaca el Harén,  lugar donde residían las esposas, las concubinas y la madre del Sultán. Este edificio fue el centro administrativo del Imperio otomano desde 1465 hasta 1853. En la actualidad, el Palacio es un museo de la época imperial otomana, siendo una de las mayores atracciones turísticas de Estambul. La entrada al Palacio cuesta 20 TL y la entrada al Harén se paga aparte y sale por 15 TL. En total la visita sale por unos 17 euros pero merece la pena. La visita del Palacio y sobre todo del Harén son muy interesantes.  Al haberse convertido en un museo del Imperio otomano, se pueden contemplar reliquias, joyas, armas y hasta vestidos de la época. Tras la visita al Palacio que nos lleva prácticamente toda la mañana, nos vamos a comer a un restaurante de la cercana Divanyolu Caddesi, que resulta estar hasta los topes, principal problema de viajar en fechas festivas.

Desde allí emprendemos rumbo al Gran Bazar y hacemos nuestra primera incursión en el mismo. Damos una vuelta, hacemos alguna comprilla y nos vamos al hamam que nos ha recomendado Mustafá. Está situado en una bocacalle llamada que desemboca en Divanyolu Caddesi. Es un sitio austero pero muy auténtico, y al no estar dentro de los recomendados en todas las guías de viaje, es más visitado por turcos que por turistas, resultando también más económico. El precio del hamam con baño de jabón y masaje de aceite es de 30 euros. Para los no iniciados (como un servidor antes de visitar Estambul) explicaré en que consiste la visita a un hamam, también conocido como baño turco: lo primero de todo es que te separan por sexos, después te desnudas y te entregan unas zapatillas de goma y una especie de pareo que te enrollas en la cintura. A continuación se pasa al interior del hamam, que es todo de marmol y donde hay una temperatura alta y mucha humedad. Tras echarte agua caliente por encima el “hamamero” te limpia de la cabeza a los pies con jabón y te pasa una manopla de crin. Después de eso te tumbas sobre el mármol caliente mientras te vas mojando de vez en cuando el cuerpo con agua ardiendo que sale de unas fuentes de mármol que hay allí, relajándote así el tiempo que quieras. Tras todo esto que lleva un rato bastante largo, te hacen un masaje con aceite por todo el cuerpo. Vamos, que como decía Mustafá, se sale de allí más ligero que una paloma, jejeje. Después del hamam, ponemos rumbo al hotel para cambiarnos de ropa, ya que a las 20:00 h. viene a recogernos el monovolumen del restaurante de Mustafá, y es que este hombre te hace sentir como un auténtico marqués.

 

El restaurante “El Pescador” está situado en el barrio de Kumkapi, en la calle Cakmaktasi. Allí cenamos a base de entrantes de pescado y como plato principal un delicioso y fresquísimo mero a la cazuela. Todo ello regado con un vino blanco turco. Resulta ser la cena más cara de todo el viaje, pero la relación calidad precio sigue estando bastante bien, lo único que es realmente caro es el vino, pero es lo normal en este tipo de países. Después de la cena vendría el plato fuerte del día y seguramente de todo el viaje. Ante nuestro interés mostrado en conocer un lugar donde presenciar un espectáculo de derviches que no sea excesivamente turístico, (hay carteles de este tipo de espectáculos por toda la ciudad) un amigo de la familia de Mustafá nos lleva en su coche hasta una madraza (mezquita escuela) del barrio de Fatih. Este lugar resulta ser una escuela de derviches.

Los derviches son miembros de grupos religiosos de ascética sufí, una variante del Islam. Varias órdenes han aparecido y desaparecido durante el paso de la historia y cada una tiene su fundador, sus trajes característicos y su ritual. Éstos pueden ser la repetición de frases sagradas, la búsqueda de un estado de hipnotismo o danzas giratorias que son utilizadas para alcanzar el éxtasis religioso. Estas danzas son las que se han convertido en una atracción turística en Turquía. Es tal el estado de entrega en el que giran, que pueden dar más de mil vueltas sobre sí mismo, sin llegar a marearse. Pues bien, el amigo de Mustafá nos deja en la puerta de la madraza y se despide de nosotros. Enseguida unas mujeres ataviadas con burka nos hacen pasar y nos separan por sexos. Y en ese mismo momento empezamos a alucinar con lo que teníamos delante de nuestros ojos. Sólo habían tres o cuatro extranjeros más como nosotros, el resto era un grupo de unos doscientos sufíes orando primero de rodillas, luego de pie y más tarde entregados totalmente en una especie de ritual repitiendo una y otra vez versos del Corán mientras hacían una especie de baile. Estábamos flipando con lo que teníamos delante y entonces fue cuando uno de ellos, ataviado con un traje blanco y un gorro marrón, comenzó a girar sobre sí mismo y así estuvo un buen rato mientras los demás no paraban de repetir frases sagradas moviéndose todos de un lado para otro al unísono. Cuando el derviche acabó su danza, volvió a incorporarse al grupo y siguieron con su ritual hasta que éste se acabó.

 

Quiero confesar, que aunque al principio estábamos un poco violentos por estar dentro de su mezquita mientras ellos estaban orando, ya que nos daba la impresión de que podíamos estar invadiendo su intimidad, ellos mismos nos hicieron sentir como en casa, portándose de una manera exquisita, estando en todo momento pendientes de nosotros, incluso nos llevaron a una sala desde donde había una mejor visual de todo el recinto. Valle y Vicky, que estaban en la parte de arriba con las mujeres, nos contaron después que incluso les habían ofrecido dulces para que comieran. Fue una subida de adrenalina brutal, una experiencia que jamás se nos olvidará.

Al salir de la mezquita, cogemos un taxi que nos lleva hasta la Torre Gálata. A los taxistas hay que decirles siempre que pongan el taxímetro, de esa manera siempre pagaremos un precio justo por sus servicios. Enfrente de la para de “Túnel” hay una calle llena de cafés donde nos tomamos una cerveza aún con el subidón en el cuerpo. Luego recorremos la animada Istiklal Caddesi y nos fumamos en una terraza una shisha comentando los mejores momentos de la jornada, que mejor forma de acabar un día tan intenso como el de hoy. Desde allí cogemos un taxi hasta el hotel, y es que hoy ha sido un día muy largo como para volver a Sultanhammet andando.

viernes 02/04/2010: DIA DE COMPRAS EN EL BAZAR Y CENA EN TAKSIM

Desayunamos en el hotel y nos disponemos a dar el segundo asalto al Gran Bazar. Pasamos toda la mañana recorriendo sus animadas calles y enseguida nos percatamos de sus dimensiones, y es que es enorme. Es más grande que el de Khan el Khalili de El Cairo o el de Marrakech, por citar un par de ellos en los que hayamos estado. También notamos diferencia en el trato de los vendedores. Aquí son mucho más “suaves” que en los otros que he citado. Y es que nos hemos quedado gratamente sorprendidos con lo amigables que son los turcos. Al mediodía comemos en un pequeño restaurante que hay junto a una de las puertas del Gran Bazar. Por la tarde nos perdemos por el Bazar de las Especias realizando alguna compra y bromeando con los vendedores de los puestos. Esta noche es la última de Vicky y Rodri, ya que mañana a primera hora sale su vuelo con destino a Valencia, así que nos despedimos de ellos cenando en el restaurante “Konak” que hay en Istiklal Caddesi, muy cerca de Túnel. Esta cadena de restaurantes tiene cuatro en Estambul, y aunque su aspecto elegante pueda hacer pensar que es de precio elevado, la verdad es que es muy económico y la comida está de vicio. Recomiendo la sopa Mercimek de lentejas. Y esa noche la acabamos como las anteriores, tomando un te acompañado de una shisha mientras jugamos al backgamon, principal pasatiempo de los turcos en los cafés.

sábado 03/04/2010: SURCANDO EL ESTRECHO DEL BÓSFORO: ENTRE DOS CONTINENTES, ASIA Y EUROPA

Esta mañana desayunamos solos, puesto que a las seis de la mañana salía el vuelo de Vicky y Rodri. Hoy queremos ir al Mar Negro atravesando el Estrecho del Bósforo, separación natural entre Europa y Asia. Ésta es una excursión de un día muy popular entre los visitantes de Estambul. Haciendo cola para entrar en la Hagia Sofía o en la Mezquita Azul hay ganchos de las diferentes agencias que te la ofrecen sin parar. Suelen costar unos 20 ó 30 euros. Se realiza en barco y se sale a las 10:00 h., regresando a Estambul a eso de las 17:00 h. Existe una forma más económica de realizar la misma excursión, y es en barcos de la compañía marítima turca TDI. Los barcos zarpan del embarcadero de “Eminonu”, situado a la derecha del puente de Gálata,  en el lado de Sultanhammet. El billete de ida y vuelta cuesta 10 TL y para en los puertos de Besiktas, Kanlica, Yenikoy, Sariyer, Rumeli Kavagi y Anadolu Kavagi. Se puede bajar en cualquiera de ellos, y volverse a subir cuando el barco regresa por la tarde hacia Estambul. Nosotros bajamos en la última parada, la localidad de Anadolu Kavagi. Situada en el lado asiático, se trata de una pequeña y tranquila localidad pesquera. Desde el puerto, y en un corto paseo se alcanzan los restos de un castillo del siglo XIV, La Fortaleza Genovesa, desde donde se tiene un magnífico panorama del estrecho. El Bósforo no se unirá al Mar Negro hasta pasados 8 kilómetros, pero a partir de este lugar, ambos lados del estrecho están bajo control militar.

 

Al desembarcar en el pequeñísimo puerto de Anadolu Kavagi nos informan de que disponemos de 3 horas hasta que el barco vuelva a zarpar con dirección a Estambul. Aprovechamos y subimos por una escarpada cuesta hasta el castillo. Las vistas desde allí son espectaculares, observándose el paso de los barcos, perdiéndose éstos entre la espesa niebla que había en ese momento. Parecía la típica película de “El barco fantasma” o algo por el estilo. De regreso al pueblo y antes de volver a embarcar comimos algo de pescado en los puestos que hay junto al puerto.

Al regresar a Estambul decidimos desembarcar en el puerto de Besiktas para así conocer ese barrio de Estambul, famoso gracias a su equipo de fútbol, que pasea su nombre por media Europa. Besiktas es un barrio moderno con altos bloques de apartamentos. Allí está situado el Palacio Dolmabahce, lugar donde murió Ataturk en 1938. Desde ese día todos los relojes del Palacio marcan la hora de su fallecimiento. Intentamos visitarlo, pero son cerca de las 17:00 h. y el Palacio cierra sus puertas a las 16:30 h. Lo tendremos que dejar para otra ocasión. En Kabatas cogemos el tranvía en dirección a Sultanhammet, pero nos bajamos en Karakoy, para así cruzar el puente de Gálata caminando, y es que cruzar ese puente, sea de día o de noche es espectacular. Las vistas de las mezquitas que se alzan en toda la ciudad antigua son dignas de disfrutarlas por obligación por lo menos una vez en la vida. Si a esto añadimos la cantidad de pescadores que siempre hay en las barandillas del puente, el ir y venir de vendedores ambulantes anunciando sus productos, los niños jugando alegremente, mujeres ataviadas con el típico burka y parejas de jóvenes turcos acaramelados jurándose amores eternos, el paseo es altamente recomendable.

Tras llegar a la zona de Sultanhammet, comenzamos a callejear hasta llegar a la Mezquita de Suleymaniye. Ésta se alza sobre el Cuerno de Oro y está rodeada de su antiguo hospital, cocina de caridad, facultades, caravasar y casa de baños. En ella está enterrado su creador, Solimán el Magnífico. La visita es corta porque actualmente se encuentra en tareas de restauración y tan sólo se pueden visitar sus jardines y cementerio. En el mismo complejo de la mezquita nos tomamos un te y una shisha en el antiguo hospital, hoy en día “Café Lale Cay Bahcesi”. Hay un ambiente muy majo, con sillones bajitos, la gente fumando shisha, bebiendo te y una fuente situada en el centro del gran patio. De allí nos vamos al hotel pasando por el siempre animado Bazar de las Especias. Esta noche bajamos a cenar a un restaurante muy cuco que hay justo enfrente de la parada del tranvía de Gulhane.

 

domingo 04/04/2010: SUBIMOS A PIERRE LOTI Y CERRAMOS EL VIAJE CON UNOS BOCADILLOS DE CABALLA EN EL PUENTE DE GÁLATA, UMMM…

Hoy es nuestro último día en Estambul y lo hemos reservado para subir hasta el pueblo de Eyup. Hasta Eyup se puede llegar en barco. Éstos salen del embarcadero llamado “Halic”, situado a la izquierda del Puente Gálata en la parte de Sultanhammet. Está un poco escondido, pero si se pregunta se encuentra sin problemas. El billete tan sólo cuesta 1 jetón (1,50 TL). Eyup es un lugar de peregrinación para musulmanes de todo el mundo. En él descansan los restos de Eyup Ensari, quien llevaba el estandarte de Mahoma. En el pueblo hay numerosas mezquitas y mausoleos. Uno de los lugares que no hay perderse es el café Pierre Loti, situado en lo alto de una colina, y desde donde las vistas del Cuerno de Oro son magníficas. Se puede llegar a él en un telesférico o subiendo una empinada colina en un paseo de unos 15 minutos en el que se atraviesa un cementerio.

 

Después de bajar del Pierre Loti y visitar alguna de las mezquitas, comemos unas “pides” en un garito de Kalenderhane Caddesi. Desde Eyup empezamos a andar tranquilamente y en un largo paseo llegamos hasta la Iglesia de San Salvador en Chora, (Kariye Muzesi) entrada 15 TL.

Nos quedamos impresionados por la calidad y el estado de sus grabados y mosaicos. Es una visita muy recomendable. Desde la Iglesia de San Salvador, bajamos por la animada Fevzi Pasa Caddesi atravesando el barrio árabe de Fatih hasta llegar a la Mezquita de Fatih Camii.  Es una mezquita imponente, pero se encuentra en obras, estando todo el interior lleno de andamios. Allí nos dejan pasar en la hora de la oración, por lo que nos relajamos en el suelo observando los cánticos del Imán y disfrutando de ese momento, aunque por supuesto nada que ver con  la experiencia vivida en la madraza de hace dos noches. Al salir de la mezquita pasamos por delante del Acueducto Valens, comparándolo instintivamente con el de nuestra Segovia, el cual ha sido testigo en unas cuantas ocasiones de tremendos atracones de delicioso cochinillo al horno.

Esta tarde y de camino al hotel hacemos las últimas compras en el Bazar de las Especias y calles adyacentes.  Por fin compramos la cachimba que me quería llevar sin falta, puesto que la que compramos en el Khan el Khalili de El Cairo está fallecida hace tiempo. Para despedirnos de la ciudad, nos vamos a cenar a los simpáticos puestos de  bocadillos de caballa que hay junto al Puente de Gálata. Por 4 TL te dan un bocata de caballa a la plancha con lechuga y tomate que está de rechupete. Así que después de un par de bocatas ponemos rumbo al hotel disfrutando en un café del último te acompañado de delicias turcas.

lunes 05/04/2010: DE REGRESO A CASITA

Nuestro avión con destino a Barcelona sale a las 08:25 h. del aeropuerto de Ataturk. Tenemos que salir de Sultanhammet a eso de las 06:00 h. Para llegar hasta el aeropuerto a esas horas que aún no funcionan los metros y tranvías hay dos opciones: coger un taxi o reservar una plaza en un shuttle bus. Nosotros elegimos la segunda opción por económica y rápida. Para reservar un shuttle bus sólo hay que entrar en las numerosas agencias de viaje que hay en la zona de Sultanhammet. No hay problema porque tienen el cartel con los horarios de los autobuses en los escaparates. Los billetes salen entre 8 y 10 TL por persona, dependiendo de la agencia. Una vez en el moderno aeropuerto de Ataturk embarcamos sin ninguna complicación y ya en el avión, después de desayunar, empezamos a pensar en nuestro próximo destino.

 
 

       

Anuncios

10 comentarios

  1. Hola chicos.

    Nosotros nos vamos a Turquía durante 17 días este verano (con los peques de 2 y 6 años en esas fechas) y me ha venido de perlas vuestro relato por Estambul…
    Por cierto, sabéis si podría contactar con Mustafá para cenar allí y que nos lleven a ver los derviches como a vosotros?
    Recuerdos de un excompañero del colegio a Mª José…

    10 abril, 2012 en 10:31

    • Hola Héctor,

      Me alegro de que te ayude nuestro relato de Estambul. Te mando un correo y te cuento.

      Un saludo

      11 abril, 2012 en 6:34

  2. Hola chicos, a finales de mes nos vamos una semana a Turquía, vuestro blog me viene de perlas.

    un saludo

    13 abril, 2012 en 16:39

    • Me alegro de que te haya venido bien Israel. Disfruta de Estambul y buen viaje!!

      13 abril, 2012 en 17:16

  3. Cristina B de Argentina

    Hola chicos : estoy partiendo desde Valencia para pasar 6 días en Estambul y quería agradecerles toda la información tan clara y bien relatada , realmente me ha venido de maravillas . También me gustaría poder contactar con Mustafa por el tema de la Madraza y los Derviches 🙂 , si fuera posible !! Tengo vuestra página en favoritos para próximos viajes . Muchas Gracias , un placer leerlos !!!! Cris
    PD : viajo del 11 al 17 de enero

    7 enero, 2013 en 23:28

    • Muchas gracias Cris por el comentario. Espero que disfrutes de tus días en Estambul,una ciudad que estoy seguro que nunca olvidarás

      10 enero, 2013 en 8:46

    • itxa

      hola cristina, fuiste finalmente a estambul?conseguiste ver los derviches y localizar a mustafa?dame algun consejo que nosotros vamos en mayo y nos encantaria ver ese espectaculo. gracias

      21 abril, 2013 en 14:46

  4. Hola!!
    El mes que viene nos vamos a Estambul. Hemos leído vuestro relato y nos gustaría poder ver el espectáculo de los deriches en la madraza que comentáis. Os acordáis del nombre? Sabéis si se puede ir a ver cada día o solo son algunos días en concreto?

    Gracias!

    17 noviembre, 2013 en 18:30

    • Gracias chicos por seguir nuestro blog. Os he enviado un correo a vuestra web con la información que me consultáis.

      20 noviembre, 2013 en 13:34

      • Chusmarken

        Somosnomadas!! Millones de gracias por el pedazo de aporte….. me has tenido súper atento en todo tu resumen jejejje muy bueno! Podrías facilitarme info de Estambul , aterrizamos el 31 julio un amigo y yo…. vamos sin saber cuantos días nos quedaremos! Calculamos 3-4 y desde luego nos encantaría conocer a Mustafa!!! Jajaja un abrazo

        30 mayo, 2014 en 16:20

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s