un mes en Tailandia y Camboya, noviembre 2006

Nuestro primer viaje como mochileros y nuestro primer viaje a Asia, uffff…,sin comentarios. Aquí ya se nos metió el gusanillo de viajar hasta las entrañas. Cuatro semanas por Tailandia y Camboya dan para mucho, si señor.  Bangkok, megaciudad donde se encuentra lo mejor y lo peor del sudeste asiático. Las frondosas selvas de Chiang Mai y las paradisiacas playas del mar de Andamán. Ese fue nuestro periplo por Tailandia, un país que vive del turismo con unas gentes realmente amables y simpáticas, de ahí el apelativo justamente ganado de “la tierra de sonrisa”.

Camboya es otra historia, un país azotado por la guerra hasta hace sólo un par de décadas que intenta resurgir de sus cenizas. Con los impresionantes templos de Angkor Wat, cada vez atrae a mas turistas tanto asiáticos como occidentales. Lo bueno es que aún la gente conserva parte de esa inocencia que le da el no estar tan visitado como sus vecinos. Lo malo, las infraestructuras, como las carreteras, que hacen de cualquier desplazamiento una auténtica película de aventuras. La visita a su capital ,Phnom Penh, se torna imprescindible para comprender la barbarie cometida en este país no hace mucho tiempo.

En este viaje Asia nos enganchó para siempre.

jueves 2 noviembre: VALENCIA-MADRID-BANGKOK, MÁS DE 10.000 KMS NOS SEPARAN

Nos levantamos en el Hotel Ibis de Manises, junto al aeropuerto de Valencia, y cogemos vuelo a Madrid con Iberia a las 6,35 h., en 45 minutos aterrizamos en Barajas. Recogemos equipaje, cambiamos de terminal y desayunamos porque hasta las 11,20 h. no sale nuestro vuelo a Bangkok.
Salimos sin retraso con la Thai Air Ways hacia Bangkok y hacemos una escala técnica en Roma de 45 minutos. En total son cerca de 14 horas, incluyendo la parada en Roma.

viernes 3 noviembre : JET LAG Y PRIMER PAD THAI EN KHAOSAN ROAD

Aterrizamos en Bangkok a las 7,30 h. (son seis horas más que en España), y lo hacemos en el nuevo e impresionante aeropuerto de Suvarnabhumi. Es un aeropuerto enorme pero está todo muy organizado. Después de coger las maletas, pasar por inmigración y cambiar algo de dinero (1€ son unos 47 THB), salimos de la terminal y enseguida sentimos el calor y la humedad pegajosa a la que más tarde nos acostumbraríamos. Allí nos asaltan los ganchos de hoteles, limousines, tours, etc…., aunque son todos muy educados, les decimos que no y bajamos hasta la última planta, que es donde están los taxis con taxímetro y los airpot bus express. Hay unos mostradores donde dices a que lugar de Bangkok quieres ir y ellos mismos te cobran y te meten en el taxi o autobús que toca, nosotros fuimos en autobús hasta Phra Athit Road, la parada la tiene justo enfrente de nuestra Guest House, la New Siam II, en el barrio de Banglamphu. Es una hora y cuarto de recorrido y es el primer contacto con la ruidosa y estresante Bangkok. El billete de autobús son 150 THB.

Nos presentamos en la New Siam II y nos dicen que están completos, pero como ya teníamos nuestra reserva pagada nos acomodan en la New Siam III, de reciente inauguración y justo al lado. Después del viaje estamos derrotados, así que nos pegamos una duchita y descansamos un rato en la habitación.

Tras una breve siesta, salimos y vamos hacia la famosa Khaosan Road, que la tenemos a dos o tres calles de nuestra GH, ésta calle está atiborrada de mochileros de medio mundo, allí puedes encontrar cualquier billete de avión, tren, barco, etc…, arreglar el visado para cualquier país del sudeste asiático, y todo a precios muy económicos. Además es nuestro primer contacto con los puestos de comida callejera que abundan en Tailandia y donde puedes comer todas las exquisiteces Thai que puedas imaginar a unos precios muy bajos. En unos de esos puestos hacemos nuestra merienda-cena y pedimos nuestro primer Pad Thai. Paseamos por Khaosan y enseguida nos sentimos embriagados por los olores, por el caos urbanístico, la gente, los ruidos de los tuks-tuks, etc…

Bueno, este primer día, después de comernos en otro puesto un pancake de banana (sería nuestro postre de casi todos los días), nos retiramos a la habitación.

sábado 4 noviembre : WAT PHRA KAEN Y WAT PHO, EL MARAVILLOSO BUDA ACOSTADO

Nos levantamos temprano y después de desayunar en la New Siam III, nos dirigimos andando, pues está muy cerquita, hacia el Wat Phra Kaen. Este Templo, también conocido como el Templo del Buda Esmeralda, es impresionante, seguramente el mas monumental que veremos durante todo el viaje. Es una sucesión de relucientes y doradas chedis e incluye el Grand Palace que era la antigua residencia del monarca. Después nos dirigimos al cercano Wat Pho, que es el templo más grande y antiguo de Bangkok, donde se encuentra la colección de imágenes de Buda más numerosa de Tailandia así como el gigantesco Buda reclinado, con 46 metros de base y 15 de altura. Está recubierto de pan de oro y madreperlas.

En el mismo recinto del Wat Pho se encuentra la escuela nacional de masaje y medicina Thai tradicional. Allí nos damos nuestro primer masaje. La verdad es que es un poco duro, creo que llegan a presionar todos los músculos de tu cuerpo.

Bueno, después de ésta primera inmersión en la cultura Thai, caminamos hasta el río Chao Phraya, Éste gran río recorre Bangkok y permite admirar la ciudad desde los botes que lo surcan huyendo de esta manera del infernal tráfico. Justo al lado del Wat Pho tiene una parada el express boat, que es una especie de bus fluvial, una de las mejores maneras de moverse por la ciudad. Los barcos se distinguen por sus banderas, las hay de tres colores, las azules, las blancas y las naranjas. Bueno, pues los que hay que coger son los de la bandera de color naranja, que por 13 THB te llevan a cualquier lugar recorriendo el Chao Phraya disfrutando de unas espectaculares vistas de la ciudad. Cogemos el bote en el embarcadero de Tha Tien y vamos descubriendo como es la vida junto al río, casas de madera muy humildes, la mayoría casi inundadas, debido a las continuas crecidas del Chao Phraya. Llegamos al embarcadero de Central Pier, donde muy cerca hay una parada del Sky Train. (bueno, decir que hasta que descubrimos el funcionamiento de los botes nos dimos una pequeña vuelta extra).

En el silencioso y moderno Sky Train vamos hasta Siam Square, el centro de la ciudad. Aquí descubrimos el otro Bangkok, rascacielos, lujosísimos hoteles, centros comerciales supermodernos, pantallas gigantes, actuaciones en vivo de grupos de jóvenes raperos thais, etc…., en fin, que paseamos por la zona de Siam Square y sus centros comerciales, porque si en Bangkok hay una cosa que hacer es caminar y caminar y mezclarte con sus gentes y comprar y comprar…., Bangkok “is the shopping paradise”, como días mas tarde nos dijo en Ao Nang una chica de Singapur.

Esa noche volvemos a Banglamphu y cenamos en un restaurante al aire libre precioso que se llama “Mayompuri”, justo al lado de Khao San. También es barato y la comida buenísima, la verdad es que la única diferencia entre comer en un puesto callejero y en un restaurante, es el precio que pagas según sea la categoría del restaurante, porque puedo asegurar que la comida es la misma, eso si, para los que prefieran la comida occidental tendrán que ir a restaurante. Pero es una pena no disfrutar de la exquisita comida Thai.

domingo 5 noviembre: DE TAILANDIA A CAMBOYA CON AIR ASIA, UN GRAN DESCUBRIMIENTO

Hoy es un día de traslado, nos levantamos a las 4 de la mañana y cogemos taxi hasta el aeropuerto, facturamos y despegamos con Air Asia a las 7,00 h hacia Phnom Penh, la capital de Camboya. Tras una hora escasa de vuelo aterrizamos en el diminuto aeropuerto de la capital camboyana. En Camboya exigen visado de turista para entrar al país, te lo hacen en el mismo aeropuerto, sólo hay que llevar el pasaporte en vigor, una foto y pagar 20 dólares. El trámite es rápido, hay un mostrador con varios policías de inmigración que se van pasando de unos a otros tu pasaporte estampando sellos y rellenando formularios, siempre con una sonrisa, son muy graciosos. El poli que está el último te devuelve el pasaporte. Es muy curioso porque no habla nada de inglés ni por supuesto sabe leer nuestra grafía occidental, y para devolverte el pasaporte nos lo enseña a todos los que estamos pasando ese momento inmigración y tu tienes que decir que se trata del tuyo. El poli mira la foto y como te pareces te lo devuelve a cambio de los 20 dólares reglamentarios.

Y es que Camboya es otro mundo con respecto a Tailandia, éste país vetado a los viajeros hasta hace unos pocos años aún renace de la guerra civil que vivió hace pocas décadas. En Camboya casi nadie habla inglés, así que la comunicación se consigue más por cuestión de voluntad e imaginación que por otra cosa. Además los camboyanos, al igual que los tailandeses son personas muy amables y educadas y sobre todo alegres, te contagian continuamente su optimismo ante la vida, pienso que de eso tenemos mucho que aprender nuestras “desarrolladas” sociedades occidentales.

Bien, salimos del aeropuerto en un taxi, que al igual que en el aeropuerto de Bangkok, pagas antes en un mostrador. Las tarifas están prefijadas, todo bastante organizado a pesar de la precariedad con la que viven los camboyanos y que se palpa nada mas salir del aeropuerto. Aquí no cambiamos moneda, porque a pesar de que la moneda nacional camboyana es el riel, en la actualidad está muy devaluada y sólo quieren dólares americanos.

Esa misma mañana queremos irnos hasta Siem Reap, y le decimos al taxista que nos lleve hasta las oficinas de Mekong Express Limousine que están en #87 Eoz, St. Sisowath Quay, junto al río Tonlé Sap, una compañía de barcos y autobuses que opera diariamente la ruta Phnom Penh-Siem Reap, y que habíamos visto por internet. Pero resulta que ya tienen todas las plazas del autobús vendidas para ese día, así que nos ponemos a buscar otra compañía, y después de un par de negativas encontramos dos plazas libres en la compañía Capitol Tour, en el autobús que sale a las 13,30h, y que tienen la salida desde la misma Guest House Capitol. Aquí queremos dormir cuando regresemos de Siem Reap, así que aprovechamos el tiempo de espera y además de comer en el restaurante de la Guest House, reservamos la habitación para la vuelta, un total de dos noches, antes de regresar a Tailandia.

A las 13,30h salimos en dirección a Siem Reap, un total de 6 horas de viaje incluidas 3 paradas en un autobús bastante decente, con AA, y TV, donde constantemente está puesto el karaoke con canciones de artistas camboyanos, y es que como veremos en los demás viajes en autobús que nos quedan, a esta gente les encantan los karaokes, muy curioso. Somos los únicos extranjeros en nuestro autobús, el resto de pasajeros es autóctono, y solamente una pasajera habla inglés, una chica muy maja que nos ayuda a nuestra llegada a Siem Reap, el resto de pasajeros, incluidos los dos chóferes solo nos miran y sonríen cuando intentamos comentarles algo. El paisaje que se muestra ante nuestros ojos durante el trayecto es increíble, campos y campos de arroz a ambos lados de la carretera, un horizonte lleno de palmeras altísimas y a la izquierda, durante todo el trayecto, el río Tonlé Sap, un escenario lleno de vida, donde se suceden pequeños pueblos en las que nos damos cuenta de cómo es la vida real en éste maravilloso país.

A las 19,30h, llegamos a Siem Reap, una población de unos 90.000 habitantes, situada a tan sólo 5 kilómetros de los Templos de Angkor. En Siem Reap se respira un ambiente sosegado y tranquilo, a pesar de ser el lugar donde hay mayor numero de turistas de todo el país.
Nos dirigimos a “Golden Temple G.H.”, donde habíamos reservado cuatro noches y nos dicen que esa noche la tenían completa, ya que al haber llegado en otro autobús más tarde, ya no contaban con nosotros. De todas formas, esa primera noche, nos acomodan en la “Ancient Guest House”, situada justo al lado. Nos acomodamos en la habitación y nos vamos a descansar, había sido un día muy largo.

lunes 6 noviembre: PRIMER ASALTO A LOS TEMPLOS DE ANGKOR. EN TUK-TUK POR ANGKOR WAT

Después de un reconstituyente desayuno a base de tostadas, café y una ensalada de frutas con yogurt, que estaba de muerte, pactamos un precio con Robert, un jovencísimo conductor de tuk-tuk, que nos llevaría hasta Angkor Wat, y nos devolvería a la “G.H.” a las 16,30h por 3 dólares. Un tuk-tuk es un vehículo de tres ruedas utilizado por todo el sureste asiático como taxi, vamos, lo que para nosotros es un motocarro de toda la vida, allí resulta la manera más rápida y económica de desplazarse para trayectos cortos.

Bueno, hay que decir que existen tres pases para los Templos de Angkor, y éstos son de 1 día, 3 días y de una semana, y que cuestan 20, 40 y 60 dólares respectivamente. Nosotros íbamos a estar tres días.
Así que esa primera jornada visitamos solamente el templo de Angkor Wat, que es el mayor del complejo de Angkor. Este templo es el máximo exponente del estilo arquitectónico del mismo nombre. La silueta de Angkor Wat se encuentra reproducida en el centro de la bandera de Camboya.

Ese día comemos en los restaurantes que hay enfrente de la puerta principal de Angkor Wat, donde recomiendo la nutritiva sopa de verduras, creo que la comí todos los días que estuvimos en Angkor. Tengo que decir que la comida camboyana nos pareció mas rica que la tailandesa, porque aunque también está muy elaborada y lleva multitud de especias, no es tan picante.

Bueno, de regreso a nuestra G.H., una duchita y un paseo antes de cenar por el animado Old Market de Siem Reap. Esa tarde reservamos nuestro billete de autobús para regresar a Phnom Penh, y así no tener problemas. Ésta vez lo hacemos con la compañía Mekong Express, que la habíamos visto recomendada por algún viajero en internet.

martes 7 noviembre: HOY TOCA ANGKOR THOM Y LO HACEMOS PEDALEANDO

Desayunamos en el coqueto restaurante de nuestra G.H. El día anterior habíamos decidido que las dos jornadas que nos quedaban por visitar los templos lo haríamos en bicicleta, ya que resulta muy atractivo recorrer todo el recinto de esta manera, estando la mayoría de caminos sombreados por grandes árboles, además, es la única forma de poder moverte a tu aire, sin conductor ni guías. Así que alquilamos dos bicicletas por 1 dólar y medio cada una todo el día en una tienda justo al lado de nuestra G.H.

En unos 25 minutos tranquilamente nos plantamos en los templos y esa mañana decidimos visitar primero el templo de Angkor Thom, con su impresionante Banyon y sus terrazas del Rey Leproso y de Los Elefantes. En ese lugar fue la primera y la única vez que oímos hablar español en nuestro periplo por Camboya, y es que coincidimos con una pareja de Madrid que venían de Vietnam y con un chaval de Granada que llevaba tres meses por el sudeste asiático. Compartimos experiencias y anécdotas durante un rato y después de desearnos suerte seguimos cada uno nuestro camino. Enfrente de la terraza de los elefantes tomamos un tentempié en forma de una especie de pinchos de piña buenísimos.

Seguimos la ruta guiándonos con un mapa de los templos que habíamos comprado en Siem Reap y visitamos los templos de Preah Khan y Neak Pean. Comemos en unos puestos de comida que hay enfrente de éste último templo, una comida riquísima y una gente encantadora. Después de comer visitamos el coqueto templo de Ta Som y ponemos rumbo a Siem Reap.. Vamos pedaleando y disfrutando del paisaje que es alucinante, una sucesión de enormes palmeras, campos de arroz con gente trabajando con sus bueyes, árboles inmensos plagados de monos……

Ese día decidimos cenar en Pub Street, una animada calle repleta de pubs y restaurantes, todos con sus terracitas, con un ambiente muy agradable. Cenamos una deliciosa comida Jmer muy bien presentada en la planta de arriba del restaurante “In Touch”, con música en vivo, un lugar muy aconsejable.

miércoles 8 noviembre: HOY EN TA PROM NOS CREEMOS INDIANA JONES Y LARA CROFT, QUE PASADA!!

Desayunamos en nuestra G.H., volvemos a alquilar las bicicletas en el mismo sitio que el día anterior y nos dirigimos tranquilamente hacia Angkor. Este último día decidimos ir a primera hora al Phnom Bakheng, un templo situado sobre una colina, lugar en el que antes de la puesta de sol te verías rodeado de miles de turistas con sus cámaras (sobre todo japoneses), pues desde su cumbre se contemplan magníficos atardeceres sobre los contornos del complejo de Angkor, pero que a esas horas lo pudimos disfrutar nosotros solos.

Después, y como colofón a nuestros tres días de visita a los templos pedaleamos tranquilamente hasta el increíble Ta Prom, indiscutible “capital del reino de los árboles”. Este templo, debido a la enorme cantidad de árboles gigantescos que han crecido sobre los cimientos, muros y otras estructuras no ha podido ser desbrozado, ya que sus raíces enormes y larguísimas han penetrado de tal forma en las edificaciones, que resultaría imposible retirarlas sin destruir las construcciones que aun quedan en pie.
La imagen que ofrece este templo es verdaderamente espectacular.

Después de comer en los sencillos restaurantes que hay enfrente del templo de Angkor, regresamos hacia Siem Reap. Esa noche hicimos las últimas compras en el Old Market, donde además de otras cosillas, Valle compró un Tro, instrumento musical de cuerda camboyano, muy bonito y demás, pero algo frágil y sobre todo largo. Así que nos acordamos del dichoso Tro camboyano cada vez que tuvimos que pasar un control de aeropuerto, y nos quedaban unos cuantos.

jueves 9 noviembre: LLEGAMOS A PHNOM PENH, CAPITAL CAMBOYANA. VISITAMOS EL GRAND PALACE Y DISFRUTAMOS DE UNA PIZZA MUY, MUY ALEGRE

Hoy nos vamos para Phnom Penh, así que a las 7,30 h. vienen a recogernos en una furgoneta a nuestra G.H., pasamos por otro par de hoteles a recoger a más gente y nos llevan a la estación de autobuses de Siem Reap, una explanada de tierra llenísima de autobuses.

Salimos de Siem Reap a las 8,30 h, y hacemos una única parada para comer en un pueblo que no recuerdo el nombre. Tengo que decir que después de haber viajado en las dos compañías de autobuses mencionadas, realmente no merece la pena la diferencia de precio que hay entre ambas. Por el autobús de Capitol Tour pagamos 6 dólares y por el de Mekong Express 10 dólares, siendo la única diferencia que en ésta última llevas azafata y te dan un refrigerio.

A las 14,30 h llegamos a las instalaciones de la Mekong Express en Phnom Penh. Allí somos asaltados por decenas de conductores de tuks-tuks que nos ofrecen sus servicios, tanto para llevarnos a nuestra Guest House, como para hacernos de guías durante nuestros días en la capital camboyana. Ese es otro momento de regateo puro y duro. Al final elegimos un chaval que nos lleva a nuestra G.H. por 2 dólares. Mas tarde nos dimos cuenta de que apretándoles un poquito, por cualquier trayecto por el centro de Phnom Penh podíamos bajar a 1 dólar.

Nos acomodamos en “Capitol Guest House”, un alojamiento mítico entre los viajeros que vienen a Phnom Penh, allí tenemos una habitación sencilla pero espaciosa, y hasta con aire acondicionado.
Bueno, esa misma tarde decidimos visitar el Grand Palace y la Pagoda de Plata, que están en el mismo recinto, por lo que contratamos los servicios del conductor de un tuk tuk que nos lleva hasta la puerta del Grand Palace por 1 dólar. Después de haber visitado el Grand Palace de Bangkok, este se queda un poco corto, pero sigue siendo interesante, sobre todo la Pagoda de Plata, que debe su nombre a las 5000 baldosas de este precioso metal, que con un peso superior a cinco toneladas, cubren el suelo del santuario. En este lugar también hay un espectacular Buda de tamaño natural y noventa kilos de peso, fabricado con oro y cubierto por mas de 9000 diamantes.

Desde el recinto del Grand Palace en un corto paseo llegamos a Sisowath Quay, a las orillas del río Tonlé Sap, un paseo fluvial muy animado, y el mejor lugar de Phnom Penh para cenar o tomar una copa. Esa noche cenamos en la pizzería “Happy Herb”, una de la mejores de la ciudad, y que debe el nombre a las pizzas con marihuana que sirven. En honor a la verdad hay que decir que comimos una de las mejores pizzas que jamás hayamos probado.

Después de caminar un rato por el agradable paseo que discurre junto al río, y que a esas horas estaba repleto de parejitas de camboyanos jurándose amores eternos de dudoso cumplimiento, nos retiramos a nuestra G.H., cómo no, en otro tuk-tuk. El conductor nos pareció simpático, además de que parecía que entre su inglés y el nuestro podíamos llegar a algo, así que tras unas duras negociaciones lo contratamos para el día siguiente. La ruta a tomar sería los Killing Fields, Museo de Tuol Sleng, Museo Nacional, Wat Phnom y Russian Market. En fin, todo el día con nosotros por el módico precio de 15 dólares. En estos menesteres asume el papel protagonista Valle, es la reina del regateo. Por estos países no están tan acostumbrados a tratar temas monetarios con mujeres, así que mientras ellos están un poco desorientados, Valle los cansa, y además, hay que decir que se mete mucho en su papel, mostrándose seria e implacable.

viernes 10 noviembre: HOY CONOCEMOS DE CERCA EL DURÍSIMO PASADO DE CAMBOYA. VISITA A LOS KILLING FIELDS Y A TUOL SLENG

A las 8,30 h. salimos a la calle y allí estaba Dani, nuestro guía-conductor, un chavalín que no tendría mas de 17 ó 18 años. El nombre de “Dani” supongo que se lo pondría porque le gustaba, porque su nombre en camboyano era indescifrable, y dudo que se pudiera traducir al inglés como “Dani”.

Bueno, el primer sitio al que nos lleva Dani es a los Killing Fields, situados a 14 kilómetros al sur de la ciudad. “Choeung Ek” fue uno de los terribles campos de exterminio que los Jemeres Rojos establecieron por todo Camboya. El lugar es un memorial dedicado a las miles de personas que fueron ejecutadas allí, pero también es un recordatorio del genocidio camboyano dirigido por Pol-Pot. Es una visita muy dura, y es que Hitler, al lado de Pol-Pot se ve que se quedaba corto.

De allí nos vamos al Museo de Tuol Sleng, que no es otra cosa que una antigua escuela utilizada como prisión principal por los Jemeres Rojos en Phnom Penh para torturar y asesinar a casi 20.000 detenidos entre 1.975 y 1.978. Se trata de un museo del horror, una visita también dura, pero necesaria para comprender el horror que allí se vivió.

La siguiente parada es en el Museo Nacional, donde se exhibe la mejor colección de Arte Jemer del Sureste Asiático. Después de esta visita nuestros estómagos comienzan a quejarse y comemos en un restaurante situado junto al museo, regentado por una familia de chinos. Es gracioso ver a los hijos de los dueños comiendo con su uniforme escolar. En Camboya todos los escolares llevan uniforme. Cuando acaban de comer, observamos como la mamá se los lleva al colegio en moto. Una estampa muy normal para nosotros si no fuera porque se lleva a sus tres hijos en la moto.

Del Museo Nacional, nuestro conductor Dani, no lleva hasta el Wat Phnom, la pagoda mas antigua de la ciudad, y que se levanta sobre la cumbre de una pequeña colina, donde como en todos los templos que visitamos, hay un gran número de fieles rezando ante una imagen de buda. Y por último lugar nos dirigimos al Mercado Ruso, un bullicioso mercado lleno de puestos y tenderetes con todo tipo de mercancías. Aquí compramos algunas piezas de ropa.

Sobre las 17,00 h. Dani nos deja en nuestra Guest House. Descansamos un poco y nos vamos a la zona de Riverside a disfrutar de nuestra última noche en Phnom Penh. Antes de cenar nos tomamos una copa en el FCC (Foreign Correspondent’s Club), el mítico bar-restaurante-hotel de los corresponsales extranjeros en el país. Son dos impresionantes terrazas sobre el paseo fluvial. Un precioso edificio de estilo colonial, con un ambiente muy agradable. Esa noche cenamos en la pizzería “Kings Court”, también en Sisowath Quay.

sábado 11 noviembre: DE REGRESO A TAILANDIA NOS ESPERA CHIANG MAI, “LA ROSA DEL NORTE”

A las 6,00 h. nos está esperando en la puerta de la “G.H.” el conductor del tuk-tuk, con el que habíamos pactado un precio por llevarnos al aeropuerto la noche anterior. A las 8,40 h. despegamos de Phnom Penh con destino a Bangkok. En el aeropuerto de Bangkok tenemos que hacer mas tiempo del previsto porque nuestro vuelo hasta Chiang Mai sale con tres horas de retraso. Así que después de comer en el mismo aeropuerto, a las 16’00 h. despegamos de Bangkok rumbo a Chiang Mai. En una hora escasa aterrizamos en la “Rosa del Norte”, sobrenombre con el que se conoce a Chiang Mai, la ciudad mas importante del norte de Tailandia. Se trata de una ciudad con un precioso casco antiguo amurallado, rodeada de montañas.

En el pequeño aeropuerto de Chiang Mai tomamos un taxi hasta “Julie’s”, una Guest House que habíamos visto por internet, y que se encuentra dentro de la ciudad amurallada. En unos veinte minutos llegamos hasta “Julie’s”. Allí descubrimos un lugar acogedor con un ambiente muy majo. La habitación es pequeña, pero muy coqueta, dispone de ventilador, y la verdad, la relación calidad-precio es genial, pagamos 300 THB por noche. Nos acomodamos y salimos a dar una vuelta. Lo primero de lo que nos damos cuenta es que Chiang Mai no es para nada la estresante Bangkok. Es una ciudad mucho mas tranquila y sosegada.

Caminamos un rato y llegamos al Night Bazar, un mercado callejero enorme que se extiende a lo largo de varias manzanas. Está muy animado y hay multitud de puestos de deliciosa comida thai donde cenar. Así que esa primera noche después de tomar algo y reconocer un poco el Night Bazar nos retiramos a descansar.

domingo 12 noviembre: NOS ALQUILAMOS UNA MOTO Y VISITAMOS EL DOI SUTHEP. POR LA NOCHE SEGUNDO ASALTO AL NIGHT BAZAR

Desayunamos en “Julie’s” y esa mañana decidimos alquilar una moto para recorrer Chiang Mai y alrededores. Aseguro que es la mejor manera de hacerlo. Elegimos una Yamaha de 115 cc, automática y en muy buen estado. El alquiler de la moto nos sale por 200 THB al día, y llenamos el depósito por 70 THB, una ganga vamos, para como está la gasolina por nuestra España. Hay que decir que para alquilar una moto en Tailandia sólo hace falta dinero y enseñar el pasaporte, de permiso de conducir, nada de nada. También puedes elegir entre llevar casco y no hacerlo.

Bueno, así que con nuestra flamante Yamaha, y con mas precaución que menos, sobre todo en los primeros cruces, puesto que en Tailandia se conduce por la izquierda, nos disponemos a llegar hasta el Wat Doi Suthep, un templo que se encuentra a 16 kilómetros al noroeste de Chiang Mai, casi en la cumbre del pico Doi Suthep (1.676 m), al que debe el nombre. Una serpenteante carretera bordeada de frondosos árboles nos conduce hasta él. Durante la ascensión hay unos cuantos miradores desde los que se puede disfrutar de unas bonitas vistas de la ciudad de Chiang Mai.

Visitamos el templo, al que se accede por una escalera de 300 escalones y seguimos carretera arriba hasta el Palacio Phra Tamnak Phu, residencia de invierno de la familia real rodeada de hermosos jardines, algo así como las pletas de Baqueira en Viella (pero sin nieve). En el exterior del palacio hay algunos puestos de comida, así que decidimos matar un poco el gusanillo, que ya es hora, con una especie de pincho de carne y un pad thai, todo muy bueno y muy barato. Después nos pedimos unos dulces de banana que estaban para chuparse los dedos. Tengo que decir que durante casi todos los días que duró el viaje comimos en puestos callejeros y que no tuvimos ningún problema. Por supuesto siempre conviene evitar los puestos ambulantes en los que en los compartimentos de la comida haya más moscas de las habituales.

Después de comer bajamos hacia Chiang Mai disfrutando del paisaje y del aire fresquito en la moto. Damos una vuelta por la ciudad y paramos en un centro comercial enorme. Este tipo de centros comerciales también han llegado al norte de Tailandia. Damos una vuelta, picamos algo en un Donkey’s Donuts de estilo tailandés y nos vamos a nuestra Guest House. Después de una reparadora duchita nos vamos al animado Night Bazar, lugar de obligada visita en las noches de Chiang Mai. Allí cenamos y hacemos alguna comprilla.

lunes 13 noviembre: HOY TOCA PASEO EN ELEFANTE Y RAFTING. TAMBIÉN VISITAMOS UNA “ARTIFICIAL” ALDEA KAREN

Para el día de hoy habíamos contratado una excursión en nuestra misma Guest House, por lo que madrugamos y desayunamos temprano, ya que a las 08,30 h. nos venían a recoger.

A la hora exacta estaba en nuestra Guest House nuestro guía-conductor “Tham”, un simpático tailandés de mediana edad que hablaba un buen inglés, aunque a veces se hacía un poquito cansino con sus explicaciones. Enseguida Tham nos llevó hasta su coche, donde ya nos esperaban Kary y Cara, dos chicas muy majas de Chicago, que tenían la misma cara de recién levantadas que nosotros. Como la vida está llena de coincidencias resulta que Kary había estudiado español en Zaragoza un año entero, así que en un spanglish muy divertido nos entendimos todo el día a la perfección. Una vez todos en el coche y hechas las presentaciones, Tham nos condujo hasta una granja de mariposas y orquídeas. Bueno, aquí la verdad es que no perdimos mucho tiempo, y nos fuimos a un campo de entrenamiento de elefantes que resultó estar plagado de turistas. Aquí los elefantes hacen todo lo que se pueda uno imaginar: tocan la armónica, bailan, pintan cuadros, juegan al fútbol, etc…

Salimos del campo de elefantes y Tham nos llevó hasta un poblado situado en medio de un paraje espectacular, allí viven dos tipos de tribus originarias del norte de Tailandia y una tribu Karen, de origen birmano, ésta última son las conocidas como “mujeres jirafa”. Aunque ya sabíamos dónde íbamos nos decepcionó un poco, ya que no deja de ser una mera atracción turística.

Después de la visita a las tribus, nuestro guía condujo por espacio de una hora y media abandonando la carretera principal, por lo que el paisaje se iba haciendo cada vez más espectacular. Estábamos rodeados de selva, hasta que llegamos a unas casas, porque aquello no llegaba ni a poblado, donde paramos y nos dieron de comer. Tras reponer fuerzas, Tham cambió su reluciente turismo por una destartalada pick up, y nos subimos en la parte trasera.

Ahora sí que el camino se ponía mal de verdad, había unos socavones enormes, así que nos llevó dando botes un buen rato hasta que llegamos a un lugar donde había un grupo de elefantes. Bien, parecía que la cosa se ponía interesante, porque la verdad es que hasta el momento el día había sido un poco relajado. Subimos los cuatro a una plataforma que utilizan para montar a los elefantes. Primero subimos nosotros y luego ellas. Y ahí estábamos los cuatro, a lomos de dos elefantes, con la única compañía de un chaval, que hacía de guía, y que apenas divisábamos entre las patas de los animales.
Éstos enfilaron un camino de tierra que bordeaba un río, todo era muy bucólico y relajante hasta que el guía los desvió montaña arriba, y digo bien, porque aquellos enormes elefantes empezaron a subir por la ladera de una montaña que en cualquier estación de esquí sería considerada como una pista negra. Si la ascensión resultó vertiginosa, más lo fue la bajada. El elefante andaba por un camino muy estrecho pegado a la ladera de la montaña y daba la sensación de que el peso del animal iba a hacer ceder el terreno, pero afortunadamente no fue así.

Así que llegamos al final del trayecto y tras bajarnos de los elefantes, nos equipamos para hacer rafting. Aquí si descargamos un buen puñado de adrenalina descendiendo por un río con tramos bastante rápidos, todo ello con un paisaje de fondo realmente espectacular. Cuando el cauce se vuelve más tranquilo nos cambiamos a unas balsas de bambú y continuamos río abajo pero ahora de una forma mucho más sosegada, hasta llegar al lugar donde nos esperaba nuestro guía.

Tham nos conduce de nuevo hasta Chiang Mai y nos deja en la puerta de nuestra Guest House. Después de una reparadora ducha nos vemos con nuestras acompañantes americanas para tomar unas singhas en “The What”, un pub situado en Loi Khro Road, cerca del Night Bazar, y que es regentado por un simpático inglés. Allí mismo cenamos y después de dar una vuelta por el animado Night Bazar nos vamos a descansar.

martes 14 noviembre: VISITA A BO SANG Y SEGUNDO MASAJE TAILANDÉS

Ese mañana recorremos parte de la vieja ciudad amurallada, paseamos por las animadas Th Moon Luang y Th Ratwhiti visitando un mercado muy animado. Después alquilamos una moto y conducimos hasta la cercana Bo Sang, conocida como la “aldea de los paraguas” por la cantidad de fabricantes de esos accesorios que aglutina. Casi toda la localidad está llena de tiendas donde además de paraguas venden abanicos, artesanía local, piezas de paja, teca, bambú, etc….

Ese día comemos en “Julie’s”. Después de descansar un rato en la habitación nos damos un masaje en un local llamado “Saija”, situado justo detrás de nuestra Guest House, es un lugar muy agradable y bien regentado. Yo me doy un masaje de pies y Valle un masaje tailandés, ambos de una hora de duración, pagamos 150 THB por cabeza. Esa noche hacemos las últimas compras en el Night Bazar, donde cenamos y nos comemos después un roti de banana buenísimo.

miércoles 15 noviembre: DÍA DE TRASLADO HACIA KRABI. EN BUSCA DE “LA PLAYA”

Hoy es otro interminable día de traslado. A las 11’40 h. sale nuestro avión del aeropuerto de Chiang Mai. Volamos como siempre con la compañía de bajo coste “Air Asia”. Tengo que decir que no tuvimos ningún problema con los vuelos, tan sólo algún retraso en el aeropuerto de Bangkok, pero creo que es más achacable a la reciente inauguración de dicho aeropuerto.

Aterrizamos una horita después en Bangkok y después de recoger el equipaje, comemos en el mismo aeropuerto. Nos dirigimos ahora al sur de Tailandia, más concretamente al Mar de Andaman, una costa espectacular, llena de islas con playas de arena finísima y espectaculares formaciones cársticas. Nuestro vuelo para Krabi sale con una hora de retraso.

Aterrizamos a las 19,00 h. en el coqueto aeropuerto de Krabi, después de una hora aproximadamente de vuelo. En el mismo aeropuerto cogemos taxi hasta Ao Nang. El viaje dura una media hora. Llegamos a la animada Ao Nang Beach, una pequeña localidad costera que cuenta con todos los servicios, punto perfecto para establecerse unos días y desde allí realizar excursiones a las cercanas y paradisíacas islas. De todas maneras nosotros sólo vamos a pasar una noche porque nuestra intención es coger un ferry el día siguiente hasta las islas Phi Phi y pasar allí un par de días. Así que le decimos al taxista que nos lleve a algún sitio para comprar los billetes del ferry a Phi Phi. Compramos los billetes en una agencia de viajes. Hay que decir que Ao Nang está llena de agencias que ofrecen todo tipo de billetes y excursiones a los alrededores, por lo que resulta bastante sencillo moverse por allí.

Ao Nang Beach fue una zona muy castigada por el Tsunami que arrasó estás costas en diciembre de 2.004. Aunque por aquí ya no se aprecia huella alguna de ésta tragedia, es curioso observar las numerosas torres de vigilancia y los carteles alertando de posibles tsunamis e indicando las vías de evacuación, seguramente estos medios no existían antes de ocurrir el desastre.  Esa noche la pasamos en la Guest House “Nong Ed House”, la cual no está mal, pero el trato deja bastante que desear.

Después de este agotador día de viaje sólo nos quedan fuerzas para cenar en una pizzería y dar un paseo por el animado paseo marítimo de Ao Nang. Bajo la luz de la luna imaginamos como serán las vistas del océano y de un horizonte atiborrado de islotes. El paisaje promete.

jueves 16 noviembre: DESCUBRIMOS LAS PHI PHI

A las 08,30 h. vienen a buscarnos a nuestra Guest House en un sawnghtaew, que es una especie de furgoneta abierta con dos filas de bancos en la parte trasera, un medio de transporte muy utilizado en Tailandia. Cuando la furgoneta está totalmente llena de pasajeros, incluido el techo, donde va el equipaje y algún rezagado pasajero, nos llevan hasta el cercano embarcadero de Noppharat Thara. Allí cogemos el ferry que nos llevará hasta Phi Phi Don, pero primero para en la playa de Rai Leh donde se suben unos cuantos pasajeros más. En total el viaje hasta Phi Phi Don dura una hora y media aproximadamente.

Las Phi Phi son en realidad dos islas: Phi Phi Don y Phi Phi Lay, la segunda está deshabitada y está formada casi al cien por cien por acantilados, unas cuantas cuevas y un lago marino interior. Phi Phi Don tiene el aspecto de dos islas unidas por un brazo de tierra. Este “brazo” forma dos hermosas bahías, ambas con largas playas de arenas blancas. Ésta fue la zona más castigada por el Tsunami del 2004 y aún todavía se están reconstruyendo hoteles y viviendas. Al observar a la gente como vive el día a día y la precariedad de sus hogares se puede uno hacer una pequeña idea de lo que aquí se tuvo que vivir, aún así ya han pasado casi dos años y la impresión que nos queda es que intentan pasar página.

Todos los ferrys que llegan a Phi Phi Don lo hacen atracando en la bahía de Ao Ton Sai, así que es aquí donde se encuentran casi todos los servicios y alojamientos. En Phi Phi no hay vehículos ni carreteras, así que los que se dirigen a otras partes de la isla deben de coger algún bote de popa larga que les lleve. Nosotros tenemos el hotel reservado en la playa de Hin Khom, a un paseo del embarcadero, justo después de la playa de Ao Ton Sai. Al hacer el check-in en el hotel coincidimos con un grupo de seis amigos de Almería que llevan una semana por Tailandia, que coincidencia, debemos ser los únicos españoles en toda la isla y estamos en el mismo hotel.

Estamos en el Andaman Beach Resort, un complejo con cabañas desperdigadas por un cuidado jardín, con una piscina situada justo al borde del mar, las vistas son impresionantes. Nos acomodamos en nuestra cabaña, comemos en el mismo hotel y nos vamos a descubrir un poco los alrededores. Lo primero que hacemos es subir hasta el View Point, un mirador desde el que se observa el brazo de tierra que divide las dos bahías, Ao Ton Sai y Ao Lo Dalam. La vista es genial, si el día está claro se puede ver hasta la vecina Phi Phi Lay sin problemas.
Tras bajar del View Point paseamos por las callejuelas de Ao Ton Sai, abarrotadas de agencias de viajes, centros de submarinismo, cibercafés y restaurantes, un par de horitas de paseo son suficientes para conocerlo.

Después del paseo nos damos un baño en la piscina del hotel y nos vamos a tomar una cerveza y a cenar. En Phi Phi Don hay un ambiente muy majo por las noches, todos los restaurantes están adornados con sus lucecitas y en la playa hay conciertos de una especie de música reggae-thai muy chula, así como espectáculos de malabarismo con antorchas.

Esa noche cenamos un plato de cangrejo con crema de coco y cacahuete muy rico en el restaurante “Ton Sai Seafood”. La bahía de Ton Sai está repleta de pubs y restaurantes donde se puede comer todo el marisco y pescado fresco que uno desee y como no, riquísimas especialidades thais.

viernes 17 noviembre: EXCURSIÓN POR LAS ISLAS DE LOS ALREDEDORES EN BARCA DE POPA LARGA, UNA GOZADA

Para el día de hoy hemos contratado una excursión en una de las muchas agencias que hay en la isla. Por lo desayunamos en el hotel y a las 11,00 h. nos presentamos en la agencia. Enseguida formamos un grupo de unas 15 personas y nos dividen en dos botes de popa larga. El primer lugar en el que para la barca es justo enfrente de la playa de Hat Yao, un lugar conocido como Shark Point. Allí hacemos snorkel, pero a esas horas no vemos ningún tiburón, por lo visto hay que madrugar más. Después continuamos hasta Bamboo Island, una pequeña isla con playas de arena blanca finísima y aguas turquesas. En esta isla nos dan de comer un pad thai.

Después de reponer fuerzas navegamos rumbo a Phi Phi Don, bajo una fina lluvia primero, que acabó convirtiéndose en una gran tormenta después, por lo que acabamos todos empapados. Monkey Beach es una playa de Phi Phi Don con una orilla llena de vegetación donde abundan los monos en busca de comida. En esta playa hacemos snorkel en las aguas mas transparentes y entre los corales y peces más espectaculares que jamás hayamos visto. La única pega son los erizos de mar, que abundan, doy fe de ello, y mi rodilla también.

Desde Phi Phi Don ponemos rumbo hasta su hermana Phi Phi Lay. En esta isla vemos la Viking Cave y las espectaculares Loh Samah Bay y Maya Bay. Aunque el tiempo no acompaña, ya que está nublado y hay lluvias intermitentes, disfrutamos del espectacular paisaje que tenemos enfrente. Por fin estamos en Maya Bay, plato fuerte del día, una laguna marina interior de gran profundidad y aguas turquesas con una playa de arena blanca alucinante. Hay que decir que aquí se rodó la película “The Beach” en 1.999, con Leonardo Dicaprio. En esta playa estamos un buen rato. Maya Bay pertenece al Parque Nacional Marino de Hat Noppharat Thara-Ko Phi Phi, por lo que si no vas con una excursión organizada, debes pagar 200 THB para entrar en la playa al vigilante del parque que hay allí.

 

Desde Maya Bay regresamos hasta Ao Ton Sai atravesando de nuevo una tormenta con unas olas impresionantes, esto provoca que la embarcación se mueva más de lo normal, resultado: de nuevo todos empapados.

Después de un bañito en la piscina del hotel, salimos a cenar. Esta noche lo hacemos en el Restaurante-Pub “Carpe Diem”, en Ao Ton Sai, donde a la vez que cenamos disfrutamos del concierto que está dando en la playa un grupo reggae-thai muy curioso.

sábado 18 noviembre: DE VUELTA A AO NANG BEACH. EL CAPRICHITO DEL VIAJE: “DUANG JAI RESORT”

Esa mañana, después de hacer el check-out en el hotel, comemos y vamos hacia el embarcadero de Ao Ton Sai, donde a las 15,30 sale nuestro ferry que nos llevará hasta Ao Nang Beach.

A la hora exacta sale el ferry para Ao Nang, llegando una hora y media más tarde a Hat Noppharat Thara. Ésta vez el barco no puede dejarnos en el embarcadero porque la marea ha bajado demasiado, por lo que nos acercan a todos hasta la orilla en botes de popa larga. En este trayecto conocemos a un matrimonio de madrileños afincados en Mallorca que viajan con sus dos hijos pequeños, ellos se dirigen hacia Ko Lanta.

En un sawnghtaew nos llevan hasta nuestro hotel, situado en las afueras de Ao Nang. Nos acomodamos en el “Duang Jai Resort”, un acogedor hotel de reciente inauguración y con sólo veinte habitaciones, muy pero que muy recomendable. El personal es encantador y se respira una tranquilidad absoluta, un pequeño capricho que nos damos para acabar nuestro viaje.Esa tarde nos bañamos en la piscina del hotel, en la que estamos solos. Más tarde salimos a tomar algo por Ao Nang y cenamos en una plaza donde hay unos chiringuitos muy animados, siendo la clientela una mezcla de thais y farangs (palabra con la que los tailandeses conocen a los extranjeros).

domingo 19 noviembre:  EN MOTO POR LOS ALREDEDORES DE AO NANG Y EXQUISITA CENA TAILANDESA

Después de desayunar en el hotel nos alquilamos una moto en una agencia de Ao Nang. En primer lugar nos dirigimos al este, hacia Ban Laen Pho, allí está “Gastropod Fósil”, un cementerio de conchas que alberga fósiles de 75 millones años. Seguimos por SuSanhoy atravesando poblados donde viven en una absoluta paz y tranquilidad estos tailandeses de religión musulmana, porque en estas provincias del sur de Tailandia la población es mayoritariamente musulmana, y eso se nota en la cantidad de mezquitas que se observan.

Desde allí conducimos ahora hacia el oeste, y después al norte, bordeando siempre la costa y pasando por las playas de Noppharat Thara, Ao Siaw y Khlong Muang, entre otras, llegando hasta Tup Kaek. Aquí, en medio de la selva, hay unos saltos de agua que forman una especie de piscinas naturales. En este lugar se reúnen los thais para hacer pic-nic y bañarse, por lo que decidimos acompañarles un rato aunque tengo que confesar que el agua estaba helada.

Volvemos hacia Ao Nang atravesando un paisaje espectacular lleno de palmeras y vegetación, y nos detenemos en un mercadillo que vemos junto a la carretera, donde compramos algo de comida. Seguimos con la moto hasta llegar a una playa donde vemos como estaban dando un baño a un elefante, por lo que decidimos parar a comer en ese lugar mientras observamos la curiosa escena. Por la tarde llegamos a Ao Nang Bech, donde nos pegamos un baño, aunque ésta playa no nos gustó demasiado. Después nos dirigimos a nuestro hotel, y tras un bañito en la piscina, de nuevo solos, nos cambiamos y nos vamos con nuestra moto a Ao Nang a dar una vuelta y cenar algo. Hay que decir que la mejor opción para desplazarse es la moto, ya que dispones de libertad para ir donde te plazca sin depender de nadie. Esa noche volvemos a cenar en el mismo sitio que el día anterior.

lunes 20 noviembre: DÍA DE PLAYA Y RELAX EN HAT RAI LEH, UNA PLAYA ESPECTACULAR

Hoy queremos ir a conocer la cercana península de Laem Phra Nang y visitar sus hermosas playas: Hat Rai Leh oeste, Hat Phra Nang y Hat Rai Leh este. Hasta allí no hay carreteras, por lo que cogemos una barca de popa larga desde Ao Nang, que en cuestión de veinte minutos nos deja en Hat Rai Leh oeste, una larga y bonita playa donde hay algunos hoteles de lujo. Desde allí, y a través de un camino bien señalizado, en unos diez minutos llegamos al este de Rai Leh. Ésta playa no es de las mejores, pues cuando baja la marea desaparece y cuando sube se convierte en marismas, además, está llena de manglares.

Desde el extremo sur de Hat Rai Leh este hay un sendero que conduce hasta Hat Phra Nang, éste va bordeando el lujosísimo hotel “Rayavadee”, donde una seguridad infranqueable no deja que nadie entre a curiosear. Una noche en este hotel puede llegar a acabar con el presupuesto de nuestros 25 días de viaje.

Por fin llegamos a Hat Phra Nang, una playa realmente espectacular. National Geographic considera este remoto paraíso como la segunda mejor playa del mundo en el mes de diciembre. La fina arena blanca se funde con una frondosa vegetación. Las aguas cristalinas varían sus tonalidades, pasando del azul al verde turquesa, creando una visión realmente única. En fin, que pasamos allí todo el día haciendo snorkel, bañándonos y tomando el sol… vamos, un asco.
Por la tarde volvemos hacia Ao Nang de nuevo en barca de popa larga, el trayecto son 60 THB por persona. Esa noche cenamos en “Tanta’s”, un animado restaurante de Ao Nang Beach.

martes 21 noviembre: OTRA EXCURSIÓN POR LAS ISLAS, HOY TOCA EN LANCHA RÁPIDA

Para éste día hemos contratado una excursión en una de las muchas agencias que hay en Ao Nang, por lo que desayunamos en el hotel y a las 08,30 h. vienen a recogernos. Nos llevan en sawnghtaew hasta el embarcadero de Hat Noppharat Thara, allí nos juntamos con más gente y nos reparten en distintas embarcaciones según el tour que hayamos reservado. Nosotros para este día hemos contratado el Tour “Four Islands by Speed Boat”. Enseguida nos acomodan junto a otras siete personas en una lancha con motor fueraborda de 300 c.v.. Salimos de Hat Noppharat Thara a toda velocidad y paramos en una playa cercana a Ao Nang Beach donde se sube otra pareja junto a su hijo.

El primer punto donde para la lancha es en Hat Phra Nang. Como ya habíamos estado ayer, únicamente nos damos un bañito y tomamos un poco el sol. Después nos llevan a Poda Island y estamos cerca de una hora. Ésta isla posee una larga playa de arena blanca y aguas transparentes. Salimos de Poda Island y bordeamos Chicken Island, parando en un punto desde el que se observa perfectamente la gran roca con forma de cabeza de pollo que le da nombre.

Seguimos hasta Tup Island, una serie de islotes donde hacemos snorkel durante un buen rato. De allí nos vamos a comer a Chicken Island, pero antes nuestro patrón para en unos arrecifes donde el agua es perfecta para bucear y volvemos a tirarnos con las gafas y el tubo durante un buen rato. Después paramos a comer en un chiringuito que hay en una playa de Chicken Island. Comemos un arroz thai muy bueno junto a nuestros compañeros de excursión, una simpática familia de Singapur, y cuando digo familia, es familia enterita, padres, hermanos, hijos pequeños, abuela…

Tras reponer fuerzas nos quedamos una horita por la isla y de allí ponemos rumbo hacia Hat Noppharat Thara. Nos vuelven a llevar a nuestro hotel en sawnghtaew y nos pegamos un bañito en la piscina para refrescarnos, nos ha pegado demasiado el sol.

Esa noche cenamos en el restaurante “Blue Marine”, una marisquería encaramada sobre una plataforma encima del agua. Después de cenar hacemos nuestras últimas compras por las tiendas de Ao Nang Beach y nos retiramos a descansar.

miércoles 22 noviembre:  NOS VAMOS A BANGKOK, EL FINAL DEL VIAJE ESTÁ CERCA

Nos levantamos y después de desayunar pedimos un taxi en la recepción del hotel. Hacemos el check out mientras llega nuestro taxi. En cuestión de 25 minutos llegamos al aeropuerto de Krabi.

Nuestro vuelo con Air Asia sale a las 12,25 h. En una hora aterrizamos en Bangkok. Ahora ya expertos, vamos directos a la planta inferior desde donde salen los airport express bus. Cogemos el autobús número 2, que es el que hace la ruta de Banglamphu, y en una hora y cuarto nos deja enfrente de la New Siam II, nuestra Guest House. Tras acomodarnos en la habitación, comemos cerca de Khaosan Road y esa tarde la perdemos paseando por el barrio de Banglamphu.

Cuando nuestros estómagos comienzan a quejarse cenamos en un restaurante que vemos recomendado en la Lonely, está en Phra Athit Road, junto al río, se llama Roti Mataba y es de origen hindú. Recomiendo probar los “rotis” (pan plano frito) y los “matabas” (tortitas rellenas hindús). Después de cenar nos tomamos una copa en el pub The Station, junto a Khaosan, una animada terraza situada entre los surtidores de una gasolinera. Ese día nos vamos a dormir pensando en que aunque el final del viaje está cerca, aún nos quedan muchas cosas que descubrir en Bangkok.

jueves 23 noviembre: COMPRAS EN SIAM SQUARE, PASEO POR LUMPHINI PARK, SILOM ROAD, PATPONG, ETC….INMERSIÓN TOTAL EN BANGKOK!!

Después de desayunar en la New Siam II vamos hasta el cercano embarcadero de Phra Athit Road, que está justo detrás de nuestra Guest House. En él cogemos un bote con bandera naranja y navegamos hasta Central Pier. Desde allí vamos en el Sky Train hasta Siam Square. Visitamos un par de centros comerciales, el MBK, donde puedes comprar lo que imagines a muy buenos precios, incluso hasta puedes regatear, y el imponente Siam Paragon, un centro comercial de lujo, donde venden hasta Ferraris o Lamborghinis.

Tras comer en el MBK cogemos el Sky Train hasta la parada de Ratchadamri, desde donde caminamos hasta Lumphini Park, un parque enorme, pulmón verde de esta frenética ciudad. Allí nos tiramos sobre el césped y descansamos observando los impresionantes rascacielos que tenemos delante. También vemos grupitos de gente mayor haciendo Tai Chi y un gran número de gente practicando aerobic delante de un escenario al aire libre.

En Lumphini Park tengo dos anécdotas a destacar: la primera es que estando sobre la hierba relajándonos, de pronto vemos salir del agua una especie de lagarto gigante de unos tres metros de longitud. Dimos un salto y nos fuimos a otro sitio, aunque después comprobamos que eran inofensivos. Y lo que también nos resultó curioso es que a las seis en punto de la tarde comenzó a sonar por la megafonía del parque el himno nacional tailandés, observando como todo el mundo se quedaba clavado donde estaba y permanecía en silencio mientras duraba aquella música.

Salimos del recinto de Lumphini Park y caminamos por Silom Road hasta las calles Patpong I y Patpong II. Aquí se puede encontrar lo mejor y lo peor de esta ciudad. Se trata de dos calles con cientos de puestos situados en el centro de la calzada, donde se venden camisetas, cinturones, relojes, bolsos, etc….todos ellos falsificados, por supuesto. Y mientras cientos de turistas desahogan su instinto comprador, otros turistas desahogan otro tipo de instinto en los garitos que hay a lo largo de la calle, y que no son más que clubs de alterne llenos de jovencitas tailandesas.

Después de hacer alguna comprilla en este ambientado lugar y cenar algo en un puesto ambulante, paramos un taxi y le damos la dirección de nuestra Guest House. Tras más de tres cuarto de hora de trayecto entre el agobiante tráfico de Bangkok, nos damos cuenta de lo barato que es este país, ya que el taxímetro sólo marca 70 THB. Esa noche nos tomamos unos banana shakes en una terraza cerca de Khaosan y nos vamos a dormir.

viernes 24 noviembre: CHINA TOWN Y PRAHURAT, UNOS BARRIOS MUY AUTÉNTICOS

Hoy queremos ir a China Town, por lo que después de desayunar, volvemos a coger el boat express en el embarcadero de Phra Athit Road, y nos bajamos en la parada de Ratchawong.

Nada más salir del embarcadero nos metemos por la estrecha Soi Wanit I, ésta calle atraviesa China Town. Aquí cientos de personas recorren los ajetreados mercadillos donde se puede encontrar de todo, comida, animales vivos, utensilios para la casa, objetos de decoración, ropa, etc….
Los olores de la comida y las especias invaden el ambiente y despiertan nuestro apetito. Comemos algo en el Hong Kong Tim Sum, en Soi 16, un pequeño local con unas cuantas mesas que vemos recomendado en la Lonely.

Después de reponer fuerzas seguimos con nuestro recorrido por el cercano distrito de Prahurat, un barrio hindú con decenas de mercados donde se venden toda clase de telas y prendas de vestir. Aquí podemos visitar hasta un templo Sij, el Sri Gurusingh Sabha, considerado como el segundo templo Sij más grande fuera de India. Caída ya la tarde volvemos por el Chao Phraya hasta Banglamphu, donde cenamos en un restaurante de la animada Th Rambutri. Esa es nuestra última noche en Bangkok y nos despedimos de la ciudad tomando unas singhas en un pub situado en el mismo embarcadero del Chao Phraya en Phra Athit Road.

sábado 25 noviembre: EL VIAJE SE ACABA, PERO AÚN NOS DA TIEMPO A CONOCER EL IMPRESIONANTE MERCADO DE CHATUCHAK

Nos levantamos y después de desayunar hacemos el check out. Dejamos el equipaje en la consigna de recepción. Es nuestro último día en Bangkok, y aprovechando que es sábado, queremos visitar el mercado de fin de semana de Chatuchak. Éste mercado es el más grande del país. Para llegar a él, cogemos el boat express hasta Central Pier, y después el Sky Train hasta Moh Chit, que es la última parada.

En Chatuchak Market hacemos nuestras últimas compras. En este gran mercado encontramos todo lo que hemos visto en Tailandia, incluyendo animales vivos de todas las especies, es un lugar realmente impresionante.

Cuando ya estamos hartos de mercado volvemos en el Sky Train hasta Siam Square, donde comemos. De allí regresamos a nuestra Guest House, donde a la hora acordada viene a recogernos el taxista que nos llevará hasta el aeropuerto.

Nuestro vuelo de la Thai sale a las 24,00 h. por lo que nos da tiempo de cenar algo tranquilamente en la misma terminal. Con una hora de retraso despegamos de Bangkok con destino Madrid, ésta vez sin escalas. Después de 13 horas de vuelo aterrizamos en Barajas, donde después de cambiar de terminal nos tocará esperar el vuelo de Iberia que nos llevará hasta Valencia, y de allí a casa, poniendo así punto y final a un viaje que nos ha cambiado para siempre, porque como dije al principio del relato, Asia nos ha enganchado para siempre.

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19 comentarios

  1. waka

    me ha encantado el blog Willardo!!
    Que bien reflejas el dia a dia de vuestro viaje y como nos haces participes de vuestras experiencias….espectacular!!
    Danko

    27 diciembre, 2010 en 12:15

    • Gracias Danko, pero no soy Willardo. Me habrás confundido porque suelo meterme en su foro, el de organizatusviajes.
      Un saludo

      27 diciembre, 2010 en 12:55

  2. Many Pérez

    Me gustó mucho el relato del viaje ya que fué muy descriptivo.

    Solo me gustaría saber cuantos euros se gastaron en el viaje y que tan seguro es el pais de Tailandia.

    Además que tan dificil es viajar por ese pais sin conocer al 100% el idioma inglés.

    Reciban un cordial saludo desde México.

    22 marzo, 2011 en 18:12

    • Hola Many,

      Me alegro de que te gustara el relato de nuestro viaje. En un correo te contesto.

      Un saludo

      23 marzo, 2011 en 13:57

  3. AZUCENA

    HOLA SOY DE HERMOSILLO SONORA ME ENCANTO SU WEB Y ME GUSTARIA ESTAR EN UN VIJE COMO ESTE TAN ESPECTACULAR COMO LO MENCIONAN Y DE HECHO ANDAVA BUSCANDO UN LUGAR A DONDE ASISTIR PARA MI LUNA DE MIL AUNQUE ES DENTRO DE 2 AÑOS ME ENCANTARIA ESE LUGAR QUISIERA SAVER EL PRESUPUESTO PARA IR HECHANDOLE AL COCHINITO JAJA Y SI NECESITO EL INGLES AL 100%

    2 mayo, 2011 en 20:18

    • Hola Azucena, me alegro que te gustara el relato de nuestro viaje. En un mail a tu correo te respondo a tus preguntas.

      Un saludo

      3 mayo, 2011 en 18:34

  4. crisou

    hola!
    mil gracias por la info, yo igual que muchos necesitaría saber el presupuesto del viaje (sin contar el vuelo).
    Tengo pensado ir 2 semanas a Tailandia , Camboya y sur de vietnam.
    Gracias de nuevo

    17 mayo, 2011 en 16:08

    • Hola crisou, te envóo un mail a tu dirección de correo y te cuento.

      Un saludo

      17 mayo, 2011 en 17:17

  5. judith

    Dios!! Que buen relato, llevo dias buscando una ruta para hacer que conbine thailandia y camboya ( mi pareja quiere ir a camboya si o si). vamos a ir 20 dias, pero no solo queremos hacer 3 dias en hat phra nang y al encontraros habéis sido nuestra salvación. Grácias de verdad!!
    La pregunta es la que todos se hacen, presupuesto sin contar el billete. Con el visado, alojamiento, excursiones.. lo mas realista possible , que yo siempre hago el cuento de la vieja y luego digo: no puede ser, si yo habia calculado mucho menos!!

    30 junio, 2011 en 0:39

    • Hola judith, me alegro de que te haya servido nuestro relato para organizar tu viaje. envío un correo electrónico y te cuento.

      Un saludo

      30 junio, 2011 en 22:41

  6. rocio

    Hola nosotros nos casamos en septiembre de este año y tenia pensado ir de luna de miel a Tailandia, pero quería saber como organizasteis vosotros el viaje con agencia,por internet o fuisteis a donde os dio la gana.
    Muchas gracias por vuestra ayuda

    17 abril, 2012 en 18:39

    • Hola Rocío,

      Nosotros fuimos por nuestra cuenta. Este fue nuestro primer viaje por el sudeste asiático y lo reservé todo (vuelos, hoteles, etc…) desde casa por internet. Luego ya hemos vuelto solo habiendo reservado con antelación el vuelo transcontinental. No hace falta ir a agencias de viaje, pagarás más y perderá el encanto de ir a tu aire.

      Un saludo

      19 abril, 2012 en 8:24

  7. Carlos javier

    Hola nosotros realizaremos un recorrido similar a mediados de este Julio y es la primera vez que vamos a asia,tambien durante unos 28 dias y no tenemos claro lo del presupuesto,si llevar dolares o euros o travel chec. vuestra descripcion del viaje a estado genial y me he metido en el, me gustaria que me aconsejaras sobre cuanto dinero llevar. un saludo y gracias

    2 julio, 2012 en 19:40

    • Hola Carlos, te envío un email y te cuento.

      Un saludo y encantado de poder ayudarte.

      6 julio, 2012 en 13:03

  8. Hola viajeros,
    Estuve el año pasado en Tailandia, me enamoró tanto que vuelvo este año para pasarme un mes viajando por Tailandia, Camboya (y, si da tiempo, algo de Vietnam).
    Yo tambien estoy interesada en saber el presupuesto que llevabais, sé que allí todo es barato, pero al querer ir por los dos países, no sé cuánto llevar.
    Otro dato, he leído que en Camboya usabais dólares…hicisteis el cambio en España o allí?

    Mil gracias

    19 mayo, 2013 en 14:23

    • Hola Toñi, te contesto en un correo privado. Muchas gracias por seguir nuestro blog

      3 junio, 2013 en 8:37

  9. cristina

    muy lindo viaje felicidades, estoy pensando hacer el mismo recorrido, y en verdad me gustaria que me contaras que tal el cambio cuantos euros aproximados gastaron en todo el viaje? y que tan seguro es andar viajar por esos paises, ojala respondas. muchos saludos 🙂

    21 octubre, 2013 en 18:41

    • Hola Cristina,

      Tailandia y Camboya son paises muy seguros, en ese sentido no tienes que preocuparte por nada.
      En cuanto al dinero, dependerá mucho del tipo de alojamiento que escojas. Si te decides por cosas sencillas, tienes un montón de guest houses muy económicas. El cambio de moneda sabes que fluctúa mucho. Nosotros estuvimos en 2006, por lo que tanto los precios como el cambio están bastante desfasados.
      Un saludo y disfruta del viaje.

      21 octubre, 2013 en 18:53

  10. Lux

    Hola, gracias por compartir vuestra experiencia con todos nosotros!

    Voy a ir dentro de poco a Laos y Camboya, pero no tengo claro si dedicar también tiempo a Tailandia o bien a Myanmar; de Tailandia me preocupa la masificación, las playas de las fotos son increíbles, pero a mí las playas me gustan lo más solitarias posible.

    Sabes si es posible hacer rutas a lomos de un elefante también en Laos y/o Camboya? Y otra pregunta, qué país os gustó más de esa zona?

    Gracias de antemano por tu ayuda.

    6 febrero, 2015 en 19:53

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